World of Armor



Bienvenido a World of Armor, una página dedica especialmente a los carros de combate de la Segunda Guerra Mundial, aunque también haremos mención a carros de entreguerras y de la década de los 40.

Esta página es personal, pero si alguien quiere añadir información sobre cualquier tipo de vehículos de la Segunda Guerra Mundial, puede contactar conmigo y veremos de añadirlo a la página.

Intentaré que esta página sea neutral, es decir, no favorecer a ninguno de los bandos implicados en la guerra, sino ser lo más objetivos posibles. Se permitirán comentarios en los artículos, lo que significa que se permite criticar lo que vaya colgando, siempre y cuando se respeten las normas habituales de convivencia y no se falte el respeto. Críticas constructivas sí, destructivas no.

El objetivo de esta página es la de informar a los aficionados de los carros de combate, cómo eran, sus características y sobre todo, hacer análisis de alto rigor con el fin de sacar conclusiones realistas sobre los vehículos que revolucionaron el arte de la guerra. Aparte de lo citado, también pondré algún artículo que haga referencia a los carros de combate, pero que se centre en batallas o temas por el estilo.

viernes, 2 de diciembre de 2016

La Inflamabilidad del M4 Sherman

El M4 Sherman es uno de los carros de combate de la Segunda Guerra Mundial que más críticas ha recibido a lo largo de la historia. En este artículo vamos a analizar la supuesta inflamabilidad del Sherman, el cual muy a menudo se dice que era más alta que otros carros de combate de la época, basándose principalmente en comentarios de los carristas que argumentaban ver fuego muy a menudo.

Para analizar este tema, veamos algunas citas de libros sobre el M4 Sherman:[1]

  • "Sherman Británicos", por John Sandars, Osprey: La mala reputación del Sherman, en cuanto a arder o incluso explosionar en cuestión de segundos cuando era penetrado, estaba sujeta a diversas opiniones respecto a la causa. La explicación oficial era que los elevados y poco protegidos compartimentos de municiones posibilitaban que los cartuchos fuesen perforados y encendidos por astillas; teniendo en cuenta el tamaño y número de proyectiles transportados, las posibilidades de alcanzar alguno debían ser ciertamente altas. Un jefe de carro cuenta haber visto cómo las planchas de la base cortaban proyectiles de 75 mm a causa de un impacto en el casco y a éstos derramar cordita por la torre, pero otro afirma haber encontrado disparos chamuscados pero intactos en el interior de un Sherman incendiado. La típica cabeza de turco era la gasolina de alto octanaje utilizada en los modelos de motor radial, y el comentario de que siempre se olía a gasolina en las torres de estos carros sugiere la posibilidad de que una chispa provocase un fogonazo y una explosión, pero los Stuart y Grant que empleaban el mismo combustible no parecen haber tenido esta desagradable fama, y como mínimo un jefe de carro entrevistado estaba seguro de que los carros con motor diesel se incendiaban más fácilmente que los de gasolina. Otra afirmación interesante es la de que raramente se incendiaban cuando eran alcanzados en la parte frontal.
  • "Sherman Firefly vs Tiger - Normandy 1944", por Stephen A. Hart, Osprey: Así, a distancias de combate normales el Firefly no era más capaz de resistir el fuego letal del Panzer IV, Panther o Tiger que el Sherman standard, y si era golpeado tenía la misma probabilidad de arder. Esta propensión hizo que los tripulantes de los Firefly estuvieran preocupados, como Trooper Ekins, de arder tan pronto como el carro de combate fuera alcanzado, explotando.
  • "Sherman Medium Tank 1942-1945", por Steven J. Zaloga, Osprey: El Sherman, además de estar débilmente protegido, tenía también la reputación de ser una trampa de fuego. Se le atribuyó popularmente por muchos del Ejército estadounidense por la decisión de usar un motor de gasolina en vez de uno diésel. [...]

    De echo, la experiencia en combate y tests establecían que la principal causa de los fuegos en el Sherman era debido a la ignición del propelente de la munición. Un culpable, en menor medida, era la ignición del aceite hidráulico de la torre, factor humano o a veces combustible. Se estimó que el 60-80 por ciento de los Shermans penetrados por proyectiles penetrantes (AP) o Panzerfausts ardían. Era fácil de creer en vistas al hecho de que una penetración desde cualquier zona del frontal permitiría al proyectil entrar en contacto con la munición y en cuanto el proyectil irrumpiera, el relleno explosivo usado en muchos de los proyectiles penetrantes, provocarían la ignición. La práctica habitual de almacenar 30 o 40 proyectiles adicionales fuera de las cajas de municiones sólo servía para agravar el problema. Una vez se incendiaba el propelente, la tripulación tenía pocas alternativas para abandonar el vehículo tan rápido como pudieran.

    Se desarrollaron dos soluciones a este problema. Una solución rápida fue añadir planchas de acero de 25-35mm en los laterales del casco, cubriendo la munición. Esto era efectivo contra armas anticarro de pequeño calibre, todavía encontradas en Italia en 1943 y a principios de 1944, pero era inefectivo contra Panthers, Tigers o Panzerfausts.

    En febrero de 1944 algunos M4A3 de producción tardía llevaban un almacenaje "húmedo": consistía en estanterías rodeadas por agua. Cuando las cajas eran impactadas por proyectiles perforantes (AP) eran inundadas por agua que apagaba el propelente, previniendo el fuego o deteniéndolo lo suficiente como para permitir a la tripulación escapar. Las tripulaciones americanas continuaban almacenando munición adiciones, lo cual significaba que incluso esta mejora no podía ser totalmente eficaz, pero un estudio realizado por el Ejército en 1945 encontró que sólo un 10-15 por ciento de los Shermans con almacenajes "húmedos" habían ardido, en comparación con el 60-80% de los Shermans con almacenaje "seco".

Sinteticemos los datos:

  1. En los Sherman se almacenaban proyectiles adicionales fuera de las cajas de almacenaje.
  2. Las tripulaciones estaban de acuerdo en que el Sherman ardía con facilidad.
  3. La protección del Sherman era débil y la mayoría de los cañones de la época podían penetrarlo desde distancias normales.
  4. El almacenaje húmedo redujo el número de Shermans incendiados (del 70-80% al 10-15%).
El almacenaje de proyectiles adicionales no era una práctica exclusiva de las tripulaciones americanas, sino que los soviéticos también lo hacían cuando podían. Los alemanes tenían problemas de suministro y debían conservar la munición, por lo que tendrían más complicado hacerlo. El añadir más municiones provoca una mayor sensibilidad a sufrir una explosión interna de las municiones al ser alcanzados, por lo que es una buena causa de por qué ardían.

Por otro lado, hay que coger con pinzas los comentarios de las tripulaciones, especialmente las americanas. Habitualmente leemos quejas del Sherman por estar en inferioridad y es que normalmente comparan al Sherman con el Panther y el Tiger, mientras que estaban muy a la par con el Panzer IV, un carro de combate alemán mucho más abundante en el campo de batalla. Los soviéticos, por poner un ejemplo, se tenían que enfrentar a los mismos enemigos usando principalmente el T-34 o el T-34-85, otro carro de combate que está a la par con el Panzer IV y el Sherman, pero en este caso hay muchas menos críticas sobre la inferioridad de sus carros o la superioridad de los rivales. La protección del Panzer IV, Sherman (76mm) y T-34-85, al igual que su protección, era muy similar. Por tanto, hay que coger con pinzas los comentarios de los carristas americanos por su falta de objetividad en estos casos.

El cuarto punto es interesante, pero no definitivo como para definir al Sherman como un carro de combate que arde con más facilidad que otros. El hecho de que su blindaje no permita detener los disparos enemigos es claro a la hora de que al sufrir una penetración, la detonación de la carga explosiva en el proyectil alemán puede crear fuego en las municiones, pero ¿esto es exclusivo del Sherman? Obviamente no. Veamos un escrito de Thomas L. Jentz:[2] "Sin embargo, los laterales del Panther eran penetrados a rangos superiores a los 1000 metros. Los proyectiles perforantes (AP) de los carros de combate y cañones anticarro penetraban limpiamente a través de los laterales de de la torre y de los laterales, inclinados o verticales, del casco. En la mayoría de los casos, el Panther ardía de inmediato. Esto era posiblemente debido a la gran cantidad de propelente que portaba la munición."

Como se puede observar, el tema de los incendios no era algo exclusivo del Sherman y este extracto sacado de un informe alemán lo demuestra. Sin embargo, tenemos otro ejemplo todavía más claro con el tema de los incendios y es que los alemanes solían disparar a los carros de combate alcanzados en el motor hasta que ardían para asegurarse la destrucción.[3] El hecho de que se añadiera un sistema anti-incendios (almacenaje húmedo) sólo significa que un carro de combate alcanzado sufría fuego y que éste era sofocado, con lo cual, tras análisis posteriores, se detectaba que el Sherman no había ardido, o lo que es más correcto, que el fuego había sido extinguido.

Para concluir, basándonos en los datos aportados por diversas fuentes, podemos decir que había una gran probabilidad de que un Sherman ardiese en caso de ser penetrado antes del almacenaje húmedo, pero no podemos afirmar que ardiese más que otros carros de combate de la época.

Referencias

  • John Sandars, "Sherman Británicos", Osprey Publishings, 1982, ISBN 84-473-1471-5
  • Steven J. Zaloga, "Sherman Medium Tank 1942-1945", Osprey Publishings, 1993, ISBN 185532-296-X
  • Stephen A. Hart, "Sherman Firefly vs Tiger - Normandy 1944", Osprey Publishings, 2007, ISBN 978-1-84603-150-2

Notas

  1. La traducción de los libros no es 100% literal, aunque sí el significado que transmiten. En algún caso se ha omitido algo de texto por ser irrelevante y se ha señalado con dos corchetes y tres puntos en medio ==> [...]
  2. Thomas L. Jentz, "Panther Truppen 2", Schiffer, 1996, ISBN 0-7643-0080-6, página 100: "Report on the Operations of Panzer-Regiment (Panther) von Lauchert".
  3. Thomas L. Jentz, "Panther Truppen 1", Schiffer, 1996, ISBN 0-88740-915-6.

Artículo creado por ACB, el Mutie

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