World of Armor



Bienvenido a World of Armor, una página dedica especialmente a los carros de combate de la Segunda Guerra Mundial, aunque también haremos mención a carros de entreguerras y de la década de los 40.

Esta página es personal, pero si alguien quiere añadir información sobre cualquier tipo de vehículos de la Segunda Guerra Mundial, puede contactar conmigo y veremos de añadirlo a la página.

Intentaré que esta página sea neutral, es decir, no favorecer a ninguno de los bandos implicados en la guerra, sino ser lo más objetivos posibles. Se permitirán comentarios en los artículos, lo que significa que se permite criticar lo que vaya colgando, siempre y cuando se respeten las normas habituales de convivencia y no se falte el respeto. Críticas constructivas sí, destructivas no.

El objetivo de esta página es la de informar a los aficionados de los carros de combate, cómo eran, sus características y sobre todo, hacer análisis de alto rigor con el fin de sacar conclusiones realistas sobre los vehículos que revolucionaron el arte de la guerra. Aparte de lo citado, también pondré algún artículo que haga referencia a los carros de combate, pero que se centre en batallas o temas por el estilo.

jueves, 5 de octubre de 2017

Opinión Personal Sobre el KV-1

La necesidad de crear un carro de combate pesado capaz de aguantar un gran castigo para facilitar que otros vehículos más ligeros pudieran aprovechar la distracción y apoyar con fuego cruzado, llevó a la creación del KV-1 por parte del Ejército Rojo. Para 1940-1941, el KV-1 poseía una buena potencia de fuego y un buen blindaje, pero una movilidad nefasta. La poca experiencia soviética en proyectos de 45 toneladas, junto con unas cajas de cambio y transmisiones de baja calidad propiciaron que este vehículo fuera una fuente de problemas mecánicos y que tuviera una movilidad insuficiente.

Otro problema que tuvo el KV-1 fue la comparativa con el T-34. Ambos portaban un cañón similar, incluso inferior hasta las versiones que montaban el ZiS-5, idéntico en potencia de fuego al F-34. Aparte de las deficiencias mecánicas fruto de la inexperiencia, el KV-1 nació limitado en su diseño. Los ingenieros soviéticos no previeron un anillo de la torre más grande para poder alojar un cañón más potente, por lo que con el paso del tiempo valió más la pena sustituir la serie KV por la serie IS.

Considero, desde mi punto de vista personal, un error llamar nefasto al KV-1, pero tampoco estoy de acuerdo con el triunfismo de los que apelan a que el KV-1 provocó retrasos en los avances alemanes y por lo tanto cumplió su papel, lo cual no es cierto en cuanto a que ese no fue su cometido inicial, sino una adaptación a las circunstancias.

El concepto del KV-1 era acertado para la época, pero faltaba madurez en algunos aspectos. Estoy convencido de que si los soviéticos hubieran tenido unas cajas de cambio más adecuadas (mayor durabilidad, de mayor número de marchas y con menos problemas en los engranajes), una transmisión más eficiente (menor pérdida de potencia), cadenas de mayor durabilidad (menos roturas debido al peso) y unos carristas mejor entrenados, entonces podríamos haber hablado de un vehículo superior al T-34 hasta mediados-finales de 1942. Recordemos que el blindaje deja de ser importante a partir de la masificación de los cañones largos de 75mm alemanes y fue a mediados de 1942 cuando empezaron a verse con mayor frecuencia. Mientras tanto, sólo los cañones de 50mm usados con munición subcalibrada eran capaces de enfrentarse con ciertas garantías a los carros soviéticos T-34 o KV-1.

Habrá quien diga que esto no podía ser por el limitado cañón, pero en realidad hasta 1943, los cañones soviéticos de 76,2mm eran más que suficientes para lidiar con cualquier vehículo alemán de la época salvo los escasos Tigers I. El problema es que no hubo previsión de montar un cañón más grande en el futuro y las políticas de producir más sin control provocaron que las correcciones no llegaran a tiempo, pues hay que recordar que el KV-1 llegó a portar un 85mm en el denominado KV-85, que era un KV-1S con la torreta modificado y diferente cañón. Se llegó incluso a probar a montar un 122mm, pero con los carros IS en producción, ya no eran necesarios.

El inmovilismo y falta de avances fueron dados por varias causas, desde la desesperación por producir y suplir las pérdidas fabricando equipos nuevos, hasta la idea de que no hacía falta vehículos nuevos o grandes mejoras al poder combatir a los enemigos con lo que había. Esto provocó que el KV-1 tardara en ser rearmado y cuando lo hizo, ya fue tarde, porque había un sustituto.

El KV-2 fue la única variante de producción de la serie KV, quitando vehículos de mando o lanzallamas. La idea de que Alemania contaba con carros de combate superpesados propició la creación de experimentos más pesados o mejor armados que el KV-1 original. Se probaron cañones de 107mm, tanto como cañones de campaña como un montaje que se hizo sobre un KV-2. El descubrimiento de que los vehículos alemanes estaban débilmente protegidos desestimó la idea de continuar los experimentos con estos cañones.

Hubo variantes más pesadas con mayor blindaje, como el KV-3, T-220 o el T-150. Todos fracasaron debido a su escasa movilidad. Lo más interesante de las evoluciones del KV fue el KV-220 o T-220 que era un KV-1 con una torreta modificada y un cañón F-30 de 85mm. Al igual que se ha reseñado anteriormente, la falta de blindaje de los vehículos alemanes provocó que no fuera necesario montar un cañón más potente y sólo para 1943 se produjeron los KV-85 que variaban mucho en el diseño de la torreta frente al KV-220 gracias a montar un 85mm más compacto y la torreta del IS-85.

Para concluir, el fracaso del KV-1 vino dado por la imposibilidad de darle una movilidad adecuada a la vez que conservara su blindaje y también a la falta de previsión para poder evolucionarlo. Estos defectos que no pudieron ser corregidos lo pusieron en desventaja frente al T-34 y cuando ya parte del problema estaba corregido, el IS-2 lo sustituyó en las cadenas de montaje.

Artículo creado por ACB, el Mutie

miércoles, 4 de octubre de 2017

Nueva Sección: Artículos de Opinión

Finalmente he decidido transformarlo en sección. A partir de ahora habrá una nueva sección en la barra izquierda llamada "Artículos de Opinión" donde podréis ver artículos opinando de diversos temas. Personalmente intentaré centrarme en los carros de combate que es mi tema principal, pero si alguien quiere colaborar con otros temas, es bienvenido. Podéis contactar por correo para añadir vuestros artículos de opinión o usar los comentarios para responder a los existentes. Espero que la sección sea de vuestro agrado.

Saludos

sábado, 30 de septiembre de 2017

Opinión Personal Sobre el Tiger II

El Tiger II es uno de los carros de combate alemanes más famosos de la Segunda Guerra Mundial. Por unos es considerado como una máquina casi perfecta gracias a sus cualidades técnicas en potencia de fuego y blindaje, mientras otros consideran que no era adecuado ni estaba justificado su gasto.

Es difícil opinar de este vehículo sin tener en cuenta la época, lo que sucedió después y sin echar la vista a los ejércitos a los que se estaban enfrentando. La respuesta a la falta de potencia de fuego por parte de los carros alemanes en 1941 se tradujo en la introducción del cañón de 75mm largo, principalmente en el Panzer IV y el StuG III. Otro de los pasos dados fueron la introducción del Tiger I en las cadenas de montaje y el posterior desarrollo de una versión mejorada, el Tiger II.

El año 1942 es muy importante para el desarrollo de los nuevos carros de combate. El Panther comenzaba a prepararse para su producción de 1943 hasta el final de la guerra, además de la preparación del sustituto del Tiger I. Los alemanes sabían que el Tiger I fue fabricado apuradamente por la necesidad de poseer un carro de combate pesado y por lo tanto no pudo tener el blindaje inclinado o un cañón todavía más poderoso del que portaba.

Sabían que estaban fabricando un carro de combate que pronto se iba a quedar obsoleto, aunque la respuesta de sus enemigos fue muy lenta. Para 1943, los soviéticos, que eran sus principales enemigos por tierra, todavía empleaban los cañones de campaña ZiS-2 y ZiS-3 de 57mm y 76mm respectivamente, de iguales prestaciones que los cañones instalados en la mayoría de sus carros de combate (F-34 y ZiS-5).

Lo que quiero expresar es que los ingenieros alemanes iban un paso más por delante de sus creaciones y a pesar de que el Tiger I tenía una silueta obsoleta con planchas de blindaje planas, era capaz de detener los proyectiles de la inmensa mayoría de cañones de la época a la vez que su 88mm era capaz de penetrar a sus enemigos a largas distancias. La somnolencia de la URSS sólo ayudó a que esta brecha tecnológica se prolongara durante más tiempo.

El Tiger II llegó en 1944, en unos frentes superados ampliamente por sus enemigos que contaban con superioridad en casi todos los aspectos. Partiendo de esta base, poco podía brillar en su desempeño si te ves a la defensiva, retrocediendo y regalando terreno para evitar terminar rodeados. El Panther, que fue un vehículo que costaba la mitad que el Tiger I o el Tiger II, en muchos casos es poco reconocido, mientras que el Tiger I se lleva todos los elogios y tan solo en algunos foros militares el Panther es un vehículo al que se le tiene gran estima. Al Tiger II le pasa un poco de lo mismo, nació en una época donde todo iba mal para el ejército alemán y eso lastró su reputación.

Las comparaciones son odiosas y es que el rendimiento del Tiger II se compara a menudo con el del Tiger I por ser su evolución. Es un error. Como hemos dicho, la situación de 1944 era mucho peor que la de 1943. A partir de 1944, Alemania se vio acorralada por varios frentes en Europa, mientras que la URSS modernizaba sus cañones, por lo que la invulnerabilidad que tenía el Tiger I de costado, dejó de existir, por lo que la llegada del Tiger II ya venía lastrada, lo mismo que el Panther, un vehículo muy robusto de frente, pero débil de lateral. Si el Tiger I hubiera tenido un blindaje lateral como el del Panther, hoy en día no hubiera tenido la fama que tiene.

Entonces, la pregunta que siempre sale en estos temas, ¿era el Tiger II un buen carro de combate pesado? No existe una respuesta de sí o no, sino opiniones diversas. Si nos basamos en que conocemos el desenlace de la guerra, el cañón del Tiger I hubiera sido suficiente incluso en 1943. El único vehículo que podía hacerle frente era el IS-2 y sólo en el chasis, ya que la torreta y mantelete eran penetrables, por lo que sólo con la llegada del IS-3 hubiera sido necesario un nuevo cañón y el KwK.43 del Tiger II tampoco era la solución en este caso, ya que no podía penetrar al IS-3 con facilidad en enfrentamientos frontales.

El blindaje delantero del Tiger II era impenetrable para los cañones de la época, ¿pero era necesario? Si decimos que era innecesario tener tanto porque no había cañones que pudieran hacerle frente, estaremos hablando como alguien que conoce la historia y su desenlace, no como una persona que en 1942 está pensando en que sus rivales comenzarán a sacar cañones más potentes y vehículos más protegidos.

En definitiva, el Tiger II no era el carro de combate que necesitaban los alemanes y sus características provienen de una previsión demasiado pesimista que no se cumplió. Sin embargo, esta conclusión sólo es posible desde la retrospectiva y una vez que se conoce la conclusión.

Artículo creado por ACB, el Mutie

jueves, 28 de septiembre de 2017

Artículos de Opinión

Normalmente no hago artículos de opinión, salvo algunos casos contados. Por lo general me gusta hacer artículos con datos concretos y neutrales, aunque no siempre lo consiga debido a que el ser humano tiende a poner los argumentos en una balanza y ver de qué lado baja más. En el futuro pondré algunos artículos de opinión sobre artículos o temas ya tratados, con el fin de dar mi opinión sobre el tema. Aunque no seré neutral, intentaré ser justo y razonar mis opiniones, pues de nada vale dar una opinión si carece de un respaldo.

No todo es blanco o negro y por lo tanto hay aspectos sobre los que opinaré donde mi opinión esté con la mayoría y otros en los que no sea así. La gente que me conoce sabe que no me gustan los bandos y normalmente en un debate con dos bandos muy marcados, termino enfrentándome a ambos, pues soy de ver las cosas grises en vez de bancas o negras.

Hay temas que ya están muy masticados y "trillados", por lo que hasta en los foros militares más importantes, su discusión se vuelve breve y sin gran interés para el público. Este es el principal motivo de que quiera poner aquí mis artículos de opinión y dar la oportunidad de rebatirlos en los comentarios si alguien lo desea.

Saludos